Bienvenid@ a mi mundo !



No sƩ vosotros, pero yo... Estoy segura de que el mundo que viene... Me va a gustar mƔs bien poco....
Sin abrazos, sin achuchones, ni caricias... CruzƔndonos de acera cuƔndo alguien se nos aproxima, procurando el mƭnimo contacto social...
Me gusta mirar a los ojos de quiƩn me habla, abrazar a mis amig@s y aspirar el perfume de su pelo, me gusta la piel y los "abrazos que reinician" ( como dice el mejor sumiller de Murcia, el sabe quiƩn es y yo tambiƩn )...
Ya sƩ que el ser humano tiene una capacidad de adaptarse a lo que venga... Por encima de lo imaginable, por supuesto.
Muchos se quedarƔn en el camino. Otros perderƔn sus trabajos, por un tiempo o... Para siempre.
Tiempo de incertidumbre, de mirar hacia dentro, de reflexionar y pensar en el mundo huidizo e inestable que esta pandemia ha dejado y quizÔs, sólo quizÔs, sea una "batallita" o pesadilla que algún día contaremos a nuestros nietos.
Hubo un día, en el que a las 8, sonaban los aplausos, de balcón a balcón....




Hay dƭas que salen redondos, sin buscarlo, sin hacer nada especial, Sin haber luchado mƔs que cualquier otro dƭa.
Simplemente... Los astros se alinean y... Sale un dĆ­a redondo.









Lo que creĆ­as fantĆ”stico y necesario, se vuelve vulgar, mediocre ....  Dejas de necesitarlo y el dĆ­a  se hace redondo.
Lo que apetecĆ­a, deja de apetecer y... El dĆ­a se hace redondo. Lo que dolĆ­a, sana. La herida cicatriza, el dĆ­a se hace redondo.
Hay que saber dar las gracias a quiƩn hay que darlas, hasta a los que te cerraron puertas para que otras mejores se abriesen.








Obligatorio esbozar una inmensa sonrisa. Sonreir con la boca, con los ojos y hasta con el Ćŗltimo poro de una piel que ve nuevas ilusiones, nuevos proyectos y nuevas oportunidades.
Es maravilloso ver el reflejo de unos ojos que un dĆ­a perdieron su brillo y vuelven a brillar.
Bello sentir en la madurez la fuerza de un chiquillo.









Esas ganas de luchar con todo el Ć­mpetu de un niƱo. DĆ­as redondos que hace tiempo han venido para quedarse. 
Soy persona de dar importancia a las sensaciones. Mueven el mundo, al menos la parte del mundo que mƔs me importa.
Gracias a la vida por apartar de mi camino las "Basuras" con mayĆŗsculas que me hicieron  un dĆ­a perder el brillo y olvidar que los dĆ­as pueden ser siempre... REDONDOS!!!

MamƔ, me acompaƱas al cementerio a pedir un crƔneo que necesito para estudiar neuroanatomƭa????
Sƭ. Surrealista pero cierto. Preguntita de una de mis hijas, una maƱana, cuƔndo estaba en segundo de medicina, bien tempranito y esperando respuesta...








Todo por un hijo, dirían algunos. Lo que sea por la neuroanatomía, dirían otros. La formación de un futuro médico lo vale, aseguraría alguno.... Pero yo me pregunto:
¿Hasta dónde llega la obligación de una madre? ¿QuĆ© contrato he firmado yo dónde ponga que debo acompaƱar a mi hija al cementerio a solicitar un crĆ”neo? : - Hola buenos dĆ­as, cuarto y mitad de crĆ”neo por favor...

- De verdad se lo darĆ­an al presentar el carnet de alumna de medicina??...







Imagino la escena de regreso a casa conduciendo con un crƔneo en el maletero, quizƔs dentro de una bolsa, moviƩndose clon, clon, clon...
Y el panorama de ese señor o señora en los mismísimos huesos viviendo en mi mesa de salón y vigilando todos mis movimientos con su mirada hueca, mientras mi hija lo manosea en su afÔn estudiantil.







Al seƱor o seƱora en los huesos habrƔ que ponerle nombre, claro. Una vez entra en tu casa, no le vas a llamar crƔneo, tendrƔs que ponerle Pepe o Antonio...
Imaginarme a solas con el supuesto Antonio tomando cafƩ a menos de 3 metros.... No me veo, la verdad.
Y dormir sabiendo que Antonio vela mi sueƱo... Tampoco me veo ni por la ciencia, ni por la neuroanatomƭa, ni por mi deber de madre.







Es cierto que los futuros médicos tendrÔn que estudiar manoseando huesos, músculos y demÔs intríngulis corpóreos, pero los que somos de letras llevamos algo mal estas cosas de los formoles, los huesos, tripas y crÔneos.
Así que.... No pienso acompañar a mi hija a ningún cementerio aunque se me acuse de sedición y de no ser colaborativa con la ciencia. Tiene a su papi que es médico y seguro que la acompaña encantado.


Ya me veo con Antonio en el salón!!!





El tiempo ha pasado. Milquinientos avatares desde aquel remoto dĆ­a en que casi tengo que ir al cementerio a solucionar tan penosa cuestión y.... Por fortuna en mi salón no habita ningĆŗn crĆ”neo. Ɖse dĆ­a mi respuesta fue: - No.
La cosa fue pasando y yo nunca mƔs volvƭ a saber de crƔneos viajeros en maleteros de coche dentro de bolsas...
Eso no quita, que a la hora de las comidas, se traten en mi casa toda suerte de variados temas que para un médico y una estudiante de medicina no resultan escatológicos ni desagradables, ya que forman parte de su trabajo y vida diaria, pero para los que compartimos mesa y mantel con ellos..... No coment!
No me quejo, lo asumo... Al menos no hay un crÔneo viviendo en mi salón!!!


Envidia....
DĆ­cese del sentimiento o estado mental en el que existe desdicha por no poseer uno mismo lo que el otro tiene: bienes, cualidades, etc...
Es sentir tristeza por el bien ajeno. Sentimiento negativo, colmado de rencor y malos deseos hacia el prójimo.
Envidia es avaricia, rencor, odio, frustración...




La persona envidiosa deja de vivir su propia vida para estar pendiente de la vida del que considera su "adversario".
Envidia es resentimiento y negatividad.
La envidia produce en el que la padece una profunda amargura, resentimiento, tristeza por los triunfos del otro.
Impide al que la sufre gozar y disfrutar de su propia vida, buscar sus objetivos y luchar por conseguirlos.




Malgastamos nuestro tiempo envidiando al de al lado en lugar de vivir nuestra propia vida, luchar por conseguir nuestra felicidad y olvidarnos del prójimo, dejando que viva a su aire.
La envidia sólo genera desazón, sufrimiento enfermizo, dolor, destrucción...
Y aun asĆ­ es el deporte nacional.
Envidiamos a Ana porque tiene un trabajo estupendo, de ocho a tres de la tarde con un sueldo del copón. En lugar de alegrarnos por ella, le deseamos toda clase de infortunios, un jefe acosador, unos compañeros insoportables y que el público al que atiende le de el coñazo hasta volverla loca... Qué bien!!!




Envidiamos a Mari Pili, porque tiene una cintura de avispa y unas piernas que ya quisieran muchas con 20 aƱos...
OjalƔ le salgan unas varices del quince y medio. Menuda lagarta!!! AdemƔs es una antipƔtica y seguro que su marido le pone los cuernos...
Eres mi amiga, te quiero ( supuestamente) pero si te operas las tetas y te queda una mirando a Pinto y otra a Valdemoro y estƔs fuera de combate, te duele, te salen ojeras y el trasero se te pone gordo... Mejor que mejor!!!



Qué deporte tan extendido y común en esta España nuestra es la envidia!!! Vaya tela señoras y señores!!!
Dejemos a un lado los sentimientos negativos, destructivos, enfermizos.
Vamos a preocuparnos de nosotros mismos. A vivir nuestra propia vida, no una vida prestada, en función del triunfo ajeno.
Admiremos lo que el otro consigue, sin envidia.






Tratemos de aprender del prójimo, de intentar imitar lo que admiramos, sin ser "perracos" destructivos.
En el mundo hay sitio para todos y todos tenemos derecho a luchar por nuestros sueƱos, a intentar superarnos dƭa a dƭa, intentar ser mejores, sin destruir, sin guardar rencor ni resentimiento, ni emociones negativas hacia el que nos rodea...
Aprendamos a sonreir, a alegrarnos del triunfo ajeno, a no ser competitivos, vaya sociedad que estamos creando, a veces me da vƩrtigo, lo confieso...




¿Dónde queda la espontaneidad? ¿ Dónde quedan las personas? ¿ Dónde quedan los sueƱos?
Lo mƔs importante es tener, acaparar, poseer, atesorar, coleccionar??? En serio eso nos trae aparejado la felicidad?
Estoy orgullosa de ser una persona que se alegra del triunfo, los logros y la felicidad de sus amigos, de no ser envidiosa.
De emocionarse cuƔndo a los demƔs le van bien las cosas y alegrarse del triunfo ajeno.






CentrƩmosnos en sentimientos positivos, constructivos, en buscar nuestros objetivos y cumplir nuestros propios sueƱos...
AdemÔs. Yo soy gallega ( aunque me sienta murciana), eso no puedo obviarlo. Y tengo la convicción de que esa envidia, esa negatividad...
Seguro estƔ relacionada con el "mal de ojo", las " meigas", y todas esas cosas que mi gallega familia dice que existe y yo... quizƔs deba creer...
QuiƩn sabe... "haberlas hailas". Eso dicen y yo no soy nadie para contradecir a la sabidurƭa popular, faltarƭa mƔs.





Las emociones positivas llevan a emociones positivas, a sonrisas, a felicidad, a disfrutar de la vida, a alegrarnos de que al amigo le vayan bien las cosas, a pelear por lo nuestro sin mirar al de al lado...
Por favor, seƱoras, seƱoritas, seƱores, seƱoritos...
Vamos a intentar borrar de nuestras vidas el deporte nacional de EspaƱa, la envidia.
Todos saldremos ganando y... dormiremos mƔs tranquilos, centrƔndonos en vivir nuestra vida y olvidarnos de la del vecino...






Quiero rodearme de personas con la mirada limpia, como la de un niƱo. Por eso considero que a veces, es necesario hacer una "limpieza", recapacitar, reflexionar y ver quiƩn ha estado a tu lado en los malos momentos, en las dificultades y ha dado la talla...
Y, por el contrario, quiƩn te ha "puesto la pierna encima", inexplicablemente pero asƭ es... deseando y esperando verte... destrozada... pues se merece irse a otro sitio bien lejos.





Aquellos a los que lo que a mĆ­ me pase les importa un "carajo", sólo me quieren porque les convengo en ese momento o buscan algo de mĆ­ por puro provecho propio, no tienen cabida en mi vida. I´m sorry.
Billete de ida sin vuelta para los que necesitƩ y no estaban a mi lado, por diversos motivos, todos importantes, no lo dudo.
Bye, bye chipirón. Qué te vaya bonito!!!

Hace tiempo que conseguƭ hacer las paces con ese lugar que araƱaba mi piel por su ausencia.
Guardar en mi archivador todos aquellos recuerdos sin rencores, reproches ni acritud.
Comprender que nadie tuvo la culpa del devenir de los hechos.
Lo que pasó, pasó y nadie pudo evitarlo.






Dejar de pedir explicaciones y nunca obtener respuestas.
CuƔndo se fue, quise romperlo todo, echar a correr, liberar mi rabia acumulada y pelearme hasta con las flores que acariciaba el viento.
Me convertĆ­ en otra persona, distinta a la que siempre fui.
Mis ojos transparentaban una mente atormentada.






PerdĆ­ mis valores, mi capacidad de entrega, mi arte para ser feliz con muy poco.
Duro y con tiempo, a solas conmigo misma...
Mis ojos color miel ya no transparentan rencor.
ComprendĆ­ que no tengo tiempo para hacer del pasado mi presente.






Me despojƩ de prejuicios, miedos y tristezas.
QuizƔs por ello no me importa lo que nadie piense, quizƔs maƱana ya no estarƩ aquƭ.
Que cada uno piense lo que le apetezca, juzgue y haga juicios de valor segĆŗn su conciencia. Me da lo mismo.
Yo vivo el hoy y hago mi ley sin dañar al de al lado, siguiendo los dictados de mi piel y mi sonrisa únicamente.





Conseguƭ volver a disfrutar del sol, del mar, del paseo, de los Ɣrboles... Sin que cada paso que diese me recordase su ausencia y araƱase mis heridas, volviendo a revivir una y otra vez aquellos momentos en los que todo lo que tenƭa se fue, no poco a poco, dosificado, sino en el mismo barco.





Hoy soy dueƱa de mi vida y de mis sentimientos.
Nadie sabe, sólo yo, lo que me ha costado recoger del suelo los trocitos desperdigados y recomponer mi alma de "Azucarillo ".
La vida del ser humano estÔ llena de tópicos. Algunos son ciertos y otros... No tanto. Pero señoras y caballeros, muchos tienen una base mÔs que real y es divertido fijarse y ponerlos a prueba, al menos para mí.
Mucho se ha dicho y escrito del asombroso parecido de los perritos y sus dueƱos. 






EstƔ mƔs que comprobado que los perros tienen capacidad de imitar a sus dueƱos, sus comportamientos, sus actitudes, su modo de caminar, relajados o nerviosos, hasta en la forma de dormir acabamos pareciƩndonos, y los que tenemos perrito lo sabemos bien.






Inconscientemente, tendemos a elegir al perrito cuyos rasgos faciales tienen mƔs similitud con los nuestros. Repito, inconscientemente.
Del mismo modo, elegimos a nuestra pareja.
CaracterĆ­sticas fĆ­sicas, modo de moverse, afinidad... Tratamos de encontrar genes compatibles.
Y esto, por supuesto, lo hacemos inconscientemente, nos atrae lo que sentimos como compatible, afĆ­n a nosotros.






Tendemos a juntarnos con personas parecidas a nosotros. Nuestro instinto nos lleva, segĆŗn los expertos, a elegir pareja que se parezca a nuestro patrón genĆ©tico con la Ćŗnica finalidad de perpetuarnos. QuĆ© bĆ”sicos somos al fin y al cabo!!! 






Nos gusta y atrae lo similar y parecido a lo que nosotros tenemos.
Lo divertido de esta cuestión cientĆ­ficamente demostrada, del parecido que acabamos teniendo con nuestra pareja, es la metamorfosis que experimentan los cincuentones y cincuentonas que cambian de pareja y su cambio lleva aparejado  un cambio en la forma de vestir, de peinarse y casi de complexión. 






Una persona que pasa de ser todo glamour y cuidar su aspecto, a un look zarrapastroso chic entrecomillado.
De vestir americana y camisa impecable a ponerse camiseta de dormir a ser posible negra con botas aptas para rebozarse en barro. Cuestión de similitud y mimetismo con nueva pareja, zarrapastrosa chic.






Una pareja que comparte vida, lo lógico es que comparta dieta y si engorda uno y en vez de piernas tiene jamones, el otro... Jamones tambiĆ©n. 
Si lleva una vida saludable y healthy... Lo lógico, es que su pareja termine subiéndose al carro de la ensalada y el batido de espinacas con zanahorias, aún a regañadientes.






QuƩ bƔsicos somos los seres humanos. Muy primarios. FijƔos y lo comprobarƩis!!!
Somos pura quĆ­mica, muy previsibles.
Divertido profundizar y averiguar el por qué de las cosas. Insisto.... A nada que investiguemos llegaremos a la conclusión de que todos buscamos lo mismo y somos... Muy bÔsicos.
Nos mueve el instinto de supervivencia, el tratar de perpetuar la especie. Lo dicho, bƔsicos, primarios, sencillos, en definitiva humanos!!!
Me gustan mucho las medias de colores. Rojas, amarillas, azul klein, granate, fucsia... Y este aƱo estoy de enhorabuena porque las encuentro sin dificultad alguna.






CuĆ”ndo me las pongo me siento como Pipi Calzaslargas y eso me encanta. 
Siempre he sido un poco Pipi, esa chica pecosa y fuerte, la mƔs fuerte del mundo, la chica de las medias de colores, la que va a su aire y a la que no le importa lo que hagan los demƔs.
Pipi va "a su bola", es soƱadora, alegre, extrovertida y se pone el mundo por montera fregando el suelo con sus patines de cepillo y caminando por el techo bajo la atenta mirada de su mono Sr. Nilson y su caballo de lunares PequeƱo Tƭo.







Admiro la libertad de Pipi, su fuerza, su independencia y su capacidad para superar las adversidades.
Ya, ya sé que es un personaje de ficción y no podemos caminar por el techo, alimentarnos de chocolate y chucherías e ir montados en un caballo de lunares por un camino de barro cantando a pleno pulmón. No podemos tener un padre pirata que nos trae una bolsa llena de monedas de oro y luego desaparece en su barco para surcar los mares del Sur.







Pero sí podemos ponernos medias de colores vivos y sentirnos libres, fuertes e independientes como Pipi y recordar sus mensajes positivos, esos con los que crecí, pegada mi nariz a la tele sin perderme ni un sólo capítulo de aquella niña aventurera de las medias de colores que cocinaba para sus amigos siempre con una sonrisa pintada. Viva Pipi y vivan las medias de colorines y las botas negras llenas de barro!!!
Esta Murcia mía me tiene robado el corazón!!! A ella llegué terminando mi adolescencia y recuerdo que no fue fÔcil adaptarme al calor tan intenso y al modo de expresarse de la gente, tan distinto al del norte.
Los "chupetes" ya no eran "chupetes", sino"chupetas" y lo que se desataba no eran "cordones", sino las "cordoneras".







Los "mandilones" eran "babys" y las abuelas "yayas" y estas "yayas" no "cogĆ­an en el colo" a sus nietos, sino que los "tomaban".
Las fotos no se sacaban,
 sino que se "echaban" y cuĆ”ndo estabas mareado tenĆ­as "angustia".
CuĆ”ndo querĆ­an un poquito de algo pedĆ­an una "miajica" y  aquella tienda estaba en el "picoesquina".
Las medias de rodilla eran "calcetas" y las judĆ­as "bajocas".








Me echaba las manos a la cabeza cuĆ”ndo oĆ­a a una seƱora decir que su hija "era muy asquerosa" para comer. ¿Cómo podĆ­a una madre insultar de ese modo a su niƱa??
Lo que realmente estaba diciendo era que su niƱa era muy aprensiva y meticulosa, delicada para comer.... ( Me faltaba traductor )










Hoy echo la vista atrÔs y estos detalles me sacan una sonrisa de oreja a oreja. Sigo pensando que "la vaca es de dónde pace, no de dónde nace" y no me gusta nada la gente que se cree mejor que los demÔs, que como su tierra ninguna, irrepetible, incomparable, etc....










SeƱores y seƱoras, la felicidad estƔ en cualquier rinconcito del mundo y aunque indudablemente estamos marcados por los sabores, colores, aromas... De nuestra infancia.... No hay uno mejor que otro, el que asƭ lo piense se equivoca grandemente!!! AllƔ cada cual. Viva Murcia!!!

No me gustan nada las despedidas. Ni del cepillo de dientes. Me pongo tonta, blandengue, trascendental, churripinosa.... Un desastre.





Y mira que a lo largo de mi dilatada vida he tenido que despedirme muchas veces y... Sigo sin acostumbrarme.
Como siempre hay varias maneras de ver las cosas, trato de darle vueltas y vueltas al asunto, persona o cuestión, para que el resultado me lleve a no tener que despedirme.
Esto quizƔs sea un trastorno, lo he pensado muchas veces. QuizƔs debiese hacƩrmelo mirar.






La cuestión es que hay veces que no queda mÔs remedio y la realidad es la que es. Toca despedirse de lo que nos hace daño, o no nos agrada, o nos incomoda o... Simplemente no nos hace felices.
Hace un tiempo que veo cosas que no me gustan y sé que toca despedirse pero... Ya estÔ mi corazón churripinoso otra vez con el bueno no es para tanto, bueno, tú lo ves así pero hay mÔs formas de mirarlo, y dale que te pego!!!
El día que me levanto guerrera digo: - Esto no puede ser, yo no participo con este modo de hacer las cosas. Se acabó.





Y al dĆ­a siguiente lo dulcifico y le quito importancia....
¿QuĆ© hacĆ©is vosotros para despediros? ¿Vuestra actuación es meditada y una vez decididos ya no hay vuelta atrĆ”s? ¿Os cuesta despediros o lo tomĆ”is como una parte mĆ”s de la selección natural que la vida implica? ¿Y os sentĆ­s culpables si los que os despedĆ­s sois vosotros? 






Sigo pensando que las despedidas son feas, aunque necesarias. QuƩ le vamos a hacer???

Hace apenas una semana que una de mis hijas tiene el permiso de conducir. Un paso mĆ”s en su proceso de aprendizaje, crecimiento e independencia. 





Aunque hay personas que digan no necesitarlo, hoy en día, es tanto como decir que en el mundo de hoy puedes estar sin saber hablar inglés, sin ordenador, tablet o sin móvil. En medio de la selva, con un taparrabos y una lanza para matar leones podemos vivir, pero hablamos de la formación integral de una persona que pretende vivir y desarrollar su actividad profesional en una ciudad y cuÔnto mÔs grande mejor. No todo va a ser metro, autobús o depender de alguien que te haga de taxista toda tu vida.




Mi hija me comentaba que varias de sus compaƱeras tienen carnet y sus padres no les dejan coger el coche por miedo. Lo comprendo!!
¿Cómo no voy a comprenderlo? Un hijo es lo mĆ”s preciado que una madre o padre tiene, por supuesto y tendemos a protegerlo hasta de la mĆ”s leve brisa que pueda resfriarlo. Pero seƱores y seƱoras.... Parte importante de nuestro trabajo como padres estĆ” en procurar infundir a nuestros hijos la confianza necesaria para que vuelen, para que despeguen y se sientan seguros y apoyados.





No doy crƩdito al enterarme de que personas cultas y formadas como es Ʃste el caso, no dejan que sus hijas conduzcan por miedo a que les pase algo.
El coche es un arma, ya lo sabemos, y nunca estamos libres de sufrir algún percance, ni siendo conductores noveles ni con años de experiencia al volante. Por favor, cómo puede ser que eduquemos a nuestros hijos con la filosofía de la gallina que esconde a sus pollitos bajo el ala?





Conozco a un par de maridos ( me callarĆ© los nombres), que no dejan el coche a sus mujeres conductoras poco experimentadas por miedo a que les rayen sus preciados tesoros de cuatro ruedas y cada vez que me entero tengo que contenerme para no decir lo que pienso de aquel que valora mĆ”s su estĆŗpido coche que infundir seguridad y apoyo a su compaƱera de viaje ( pero ese amor por los coches de algunos hombres es otro tema...) 





Dicho esto, y reconociendo que yo también tengo el lógico miedo a que algo pueda pasarle a mi niña... Me comportaré como mandan los cÔnones. Animaré a la chiquilla a que coja el coche y practique, me encomendaré a todos los santos antes de ir de copiloto y pondré la mejor de mis sonrisas. Desde siempre he intentado educar a mis hijas para que sean buenas personas, seguras de sí mismas y dejar que vuelen sin que se vean cercenadas por los miedos de su madre.

Como cada aƱo, a mediados de Noviembre llega a Holanda "Sinterklaas" procedente de EspaƱa en su barco, acompaƱado de sus pequeƱos ayudantes negritos para recorrer el paĆ­s hasta el 5 de Diciembre repartiendo regalos y chuches a todos los niƱos que se han portado bien. 






Los niƱos dejan sus calcetines llenos de zanahorias para los caballos de Sinterklaas y galletitas. Dice la tradición que este personaje nació en TurquĆ­a y se convirtió en Obispo, lo que explica su atuendo. 
Antes de su muerte hizo milagros y se convirtió en guardiÔn y protector de mercaderes, marineros y niños. Ello explica que llegue en barco y traiga regalitos para los mÔs pequeños.





Sus restos reposan en Bari ( Italia), en aquellos años, junto con los Países Bajos, parte del territorio español, lo que explica que Sinterklaas venga de España por tradición.
Los niƱos holandeses disfrutan de 3 semanas de pequeƱos regalitos escondidos y en la noche del 5 de Diciembre se dan los regalos mƔs grandes, empaquetados del modo mƔs original y creativo y acompaƱados de un poema acerca de la persona que recibe el regalo si ha siso bueno.






Es bueno investigar el por qué de las tradiciones de todos los lugares del mundo y no pensar que las nuestras son las mejores y únicas. Hay que tener la mente abierta y mirar mas allÔ de nuestras narices. Alguno todavía sigue pensando que PapÔ Noel es un invento de Coca - Cola y Los Reyes Magos los únicos que tienen cabida en sus estrechas mentes y vidas. AllÔ cada cual!!!