Bienvenid@ a mi mundo !

Mamá, me acompañas al cementerio a pedir un cráneo que necesito para estudiar neuroanatomía????
Sí. Surrealista pero cierto. Preguntita de una de mis hijas, una mañana, cuándo estaba en segundo de medicina, bien tempranito y esperando respuesta...








Todo por un hijo, dirían algunos. Lo que sea por la neuroanatomía, dirían otros. La formación de un futuro médico lo vale, aseguraría alguno.... Pero yo me pregunto:
¿Hasta dónde llega la obligación de una madre? ¿Qué contrato he firmado yo dónde ponga que debo acompañar a mi hija al cementerio a solicitar un cráneo? : - Hola buenos días, cuarto y mitad de cráneo por favor...

- De verdad se lo darían al presentar el carnet de alumna de medicina??...







Imagino la escena de regreso a casa conduciendo con un cráneo en el maletero, quizás dentro de una bolsa, moviéndose clon, clon, clon...
Y el panorama de ese señor o señora en los mismísimos huesos viviendo en mi mesa de salón y vigilando todos mis movimientos con su mirada hueca, mientras mi hija lo manosea en su afán estudiantil.







Al señor o señora en los huesos habrá que ponerle nombre, claro. Una vez entra en tu casa, no le vas a llamar cráneo, tendrás que ponerle Pepe o Antonio...
Imaginarme a solas con el supuesto Antonio tomando café a menos de 3 metros.... No me veo, la verdad.
Y dormir sabiendo que Antonio vela mi sueño... Tampoco me veo ni por la ciencia, ni por la neuroanatomía, ni por mi deber de madre.







Es cierto que los futuros médicos tendrán que estudiar manoseando huesos, músculos y demás intríngulis corpóreos, pero los que somos de letras llevamos algo mal estas cosas de los formoles, los huesos, tripas y cráneos.
Así que.... No pienso acompañar a mi hija a ningún cementerio aunque se me acuse de sedición y de no ser colaborativa con la ciencia. Tiene a su papi que es médico y seguro que la acompaña encantado.


Ya me veo con Antonio en el salón!!!





El tiempo ha pasado. Milquinientos avatares desde aquel remoto día en que casi tengo que ir al cementerio a solucionar tan penosa cuestión y.... Por fortuna en mi salón no habita ningún cráneo. Ése día mi respuesta fue: - No.
La cosa fue pasando y yo nunca más volví a saber de cráneos viajeros en maleteros de coche dentro de bolsas...
Eso no quita, que a la hora de las comidas, se traten en mi casa toda suerte de variados temas que para un médico y una estudiante de medicina no resultan escatológicos ni desagradables, ya que forman parte de su trabajo y vida diaria, pero para los que compartimos mesa y mantel con ellos..... No coment!
No me quejo, lo asumo... Al menos no hay un cráneo viviendo en mi salón!!!


Envidia....
Dícese del sentimiento o estado mental en el que existe desdicha por no poseer uno mismo lo que el otro tiene: bienes, cualidades, etc...
Es sentir tristeza por el bien ajeno. Sentimiento negativo, colmado de rencor y malos deseos hacia el prójimo.
Envidia es avaricia, rencor, odio, frustración...




La persona envidiosa deja de vivir su propia vida para estar pendiente de la vida del que considera su "adversario".
Envidia es resentimiento y negatividad.
La envidia produce en el que la padece una profunda amargura, resentimiento, tristeza por los triunfos del otro.
Impide al que la sufre gozar y disfrutar de su propia vida, buscar sus objetivos y luchar por conseguirlos.




Malgastamos nuestro tiempo envidiando al de al lado en lugar de vivir nuestra propia vida, luchar por conseguir nuestra felicidad y olvidarnos del prójimo, dejando que viva a su aire.
La envidia sólo genera desazón, sufrimiento enfermizo, dolor, destrucción...
Y aun así es el deporte nacional.
Envidiamos a Ana porque tiene un trabajo estupendo, de ocho a tres de la tarde con un sueldo del copón. En lugar de alegrarnos por ella, le deseamos toda clase de infortunios, un jefe acosador, unos compañeros insoportables y que el público al que atiende le de el coñazo hasta volverla loca... Qué bien!!!




Envidiamos a Mari Pili, porque tiene una cintura de avispa y unas piernas que ya quisieran muchas con 20 años...
Ojalá le salgan unas varices del quince y medio. Menuda lagarta!!! Además es una antipática y seguro que su marido le pone los cuernos...
Eres mi amiga, te quiero ( supuestamente) pero si te operas las tetas y te queda una mirando a Pinto y otra a Valdemoro y estás fuera de combate, te duele, te salen ojeras y el trasero se te pone gordo... Mejor que mejor!!!



Qué deporte tan extendido y común en esta España nuestra es la envidia!!! Vaya tela señoras y señores!!!
Dejemos a un lado los sentimientos negativos, destructivos, enfermizos.
Vamos a preocuparnos de nosotros mismos. A vivir nuestra propia vida, no una vida prestada, en función del triunfo ajeno.
Admiremos lo que el otro consigue, sin envidia.






Tratemos de aprender del prójimo, de intentar imitar lo que admiramos, sin ser "perracos" destructivos.
En el mundo hay sitio para todos y todos tenemos derecho a luchar por nuestros sueños, a intentar superarnos día a día, intentar ser mejores, sin destruir, sin guardar rencor ni resentimiento, ni emociones negativas hacia el que nos rodea...
Aprendamos a sonreir, a alegrarnos del triunfo ajeno, a no ser competitivos, vaya sociedad que estamos creando, a veces me da vértigo, lo confieso...




¿Dónde queda la espontaneidad? ¿ Dónde quedan las personas? ¿ Dónde quedan los sueños?
Lo más importante es tener, acaparar, poseer, atesorar, coleccionar??? En serio eso nos trae aparejado la felicidad?
Estoy orgullosa de ser una persona que se alegra del triunfo, los logros y la felicidad de sus amigos, de no ser envidiosa.
De emocionarse cuándo a los demás le van bien las cosas y alegrarse del triunfo ajeno.






Centrémosnos en sentimientos positivos, constructivos, en buscar nuestros objetivos y cumplir nuestros propios sueños...
Además. Yo soy gallega ( aunque me sienta murciana), eso no puedo obviarlo. Y tengo la convicción de que esa envidia, esa negatividad...
Seguro está relacionada con el "mal de ojo", las " meigas", y todas esas cosas que mi gallega familia dice que existe y yo... quizás deba creer...
Quién sabe... "haberlas hailas". Eso dicen y yo no soy nadie para contradecir a la sabiduría popular, faltaría más.





Las emociones positivas llevan a emociones positivas, a sonrisas, a felicidad, a disfrutar de la vida, a alegrarnos de que al amigo le vayan bien las cosas, a pelear por lo nuestro sin mirar al de al lado...
Por favor, señoras, señoritas, señores, señoritos...
Vamos a intentar borrar de nuestras vidas el deporte nacional de España, la envidia.
Todos saldremos ganando y... dormiremos más tranquilos, centrándonos en vivir nuestra vida y olvidarnos de la del vecino...






Quiero rodearme de personas con la mirada limpia, como la de un niño. Por eso considero que a veces, es necesario hacer una "limpieza", recapacitar, reflexionar y ver quién ha estado a tu lado en los malos momentos, en las dificultades y ha dado la talla...
Y, por el contrario, quién te ha "puesto la pierna encima", inexplicablemente pero así es... deseando y esperando verte... destrozada... pues se merece irse a otro sitio bien lejos.





Aquellos a los que lo que a mí me pase les importa un "carajo", sólo me quieren porque les convengo en ese momento o buscan algo de mí por puro provecho propio, no tienen cabida en mi vida. I´m sorry.
Billete de ida sin vuelta para los que necesité y no estaban a mi lado, por diversos motivos, todos importantes, no lo dudo.
Bye, bye chipirón. Qué te vaya bonito!!!
Huevo. Uno de los alimentos más completos y asequibles, al alcance de todos. Lo consumimos desde  bien pequeños y utilizamos en multitud de aplaudidas recetas. Sopas, purés, salsas, tortillas, guisos, pasteles, bollería, masas, etc... No serían lo mismo sin los huevos.
España es el país de la Unión Europea que más huevos consume, unos 168 por persona al año.
El mundo del huevo es super interesante y, aunque parezca que todos sabemos todo sobre algo tan cotidiano para nosotros como un humilde huevo de gallina....
Es así? 
Ciertamente no. No todo el mundo sabe lo que significa el código que lleva cada huevo impreso sobre su cáscara, o cómo saber si el huevo está fresco, o cómo conservarlo y cocinarlo adecuadamente, o por qué hay huevos con dos yemas, si pueden o no congelarse, si debemos lavarlos antes de consumirlos....










- Cada huevo lleva impreso en su cáscara con tinta alimentaria roja un código compuesto por números y letras. Qué significa?
El primer número, nos indica el tipo de gallina que ha puesto ese huevo. Numerados los tipos de gallina del 0 al 3. 
0- Gallinas criadas en explotaciones ecológicas, en libertad, a las que no se suministran antibióticos, ni piensos que no sean de producción ecológica. Cuentan con el sello de producción ecológica.
1- Gallinas camperas. Criadas en libertad, pero alimentadas también con piensos que no serían ecológicos.
2- Gallinas criadas en suelo, en grandes naves horizontales.
3- Gallinas criadas en jaulas. 

Las letras que siguen, identifican el país de origen y los números que continúan, identifican el municipio, provincia y la granja de dónde proviene el huevo.
Además es obligatorio en la actualidad que figure la fecha de caducidad del huevo.

- Existen 2 categorías de huevos:  
A ( Mayor calidad, destinados al consumo doméstico )
B ( Destinados a la industria para ser transformados en otros productos )










- Según su peso, hay 4 clases de huevos:

- S (Pequeños. Pesan menos de  53 gramos ).  M (Medianos. Pesan entre 53 - 63 gramos ). L (Grandes. Pesan entre 63 y 73 gramos ) y XL ( Supergrandes. Pesan más de 73 gramos ).
Aún así, no todos los huevos de una caja son del mismo tamaño y lo que se tiene en cuenta a la hora del envasado es el peso total de la caja de huevos.
Con respecto al tamaño, cuánto más joven es la gallina, sus huevos son de menor tamaño y mayor dureza de la cáscara. Una gallina vieja suele poner huevos más grandes y de cáscara más blanda.


- ¿Por qué unos huevos son blancos y otros son morenos? Depende única y exclusivamente de factores genéticos. Simplemente las gallinas que producen huevos blancos son de una raza ( blanca ) y las que producen huevos morenos son de otra raza ( marrón ). Tienen exactamente las mismas cualidades nutricionales y el mismo sabor. Es cierto que los huevos blancos son de tamaño algo inferior a los morenos, por ello, los huevos morenos son algo más caros, ya que proceden de gallinas de mayor tamaño, que necesitan más comida y el coste de producción es mayor.
Todos los huevos comienzan siendo blancos en su proceso de formación y es al final, en su madurez, cuándo adquieren el color moreno ( los morenos, claro está ). 


- La fecha de consumo preferente de un huevo es de 28 días desde la puesta del huevo. La fecha de caducidad debe ir impresa en el huevo.
-¿Como podemos comprobar en casa si el huevo es fresco?
El método más sencillo es introducirlo en un vaso de agua. Si el huevo flota, debemos desecharlo, ya que nos indica que la cámara de aire de su interior se ha agrandado por el paso del tiempo y ya no es apto para ser consumido. Si se hunde, está fresco.










-¿Como debemos conservar los huevos en nuestras casas y por qué en los supermercados están sin refrigerar, a temperatura ambiente?
Siempre debemos conservar los huevos que compramos refrigerados entre 1º - 4º C  y, a ser posible, no en la puerta del frigorífico, ya que al abrir y cerrar, hay más oscilaciones de temperatura, por lo que es menos constante que en la parte interior.
En los supermercados se encuentran colocados en sitios frescos, pero no refrigerados, precisamente por el mismo motivo, para evitar las grandes oscilaciones de temperatura que se producirían durante el traslado a nuestras casas. El huevo es poroso y la condensación que se produciría en la cáscara, facilitaría la entrada de microorganismos perjudiciales para nuestra salud.

- Debemos lavar los huevos antes de consumirlos?  En principio, es totalmente contraproducente lavar los huevos, ya que destruimos la capa natural que los protege y dañamos la cáscara que actúa como barrera para evitar la entrada de microorganismos.
Cuándo es absolutamente necesario lavarlos, debemos hacerlo justo en el momento antes de su consumo y secarlos bien con papel de cocina. No debemos consumir nunca huevos con grietas porque pueden estar contaminados.

- ¿Por qué hay huevos de 2 yemas o incluso de más ? La respuesta es, cuándo se producen ovulaciones múltiples, que suelen ser hereditarias y producirse en gallinas jóvenes que no han alcanzado todavía su madurez sexual ni tienen bien regulado el proceso hormonal que sincroniza la puesta de huevos.
Es bastante poco frecuente encontrar huevos de dos yemas porque para los productores resulta un quebradero de cabeza ya que va asociado a otros problemas, en la cáscara, etc... Si identifican un huevo con 2 yemas lo retiran. 
El otoscopio es un aparato que produce una luz intensa ( no calor ), sobre una superficie y permite ver el interior del huevo.











- La alimentación de las gallinas influye en la calidad de los huevos?  La alimentación de la gallina influye en el color de la yema y en las cualidades nutricionales y de sabor del huevo.
Según la gallina se alimente de alfalfa, maíz, hierba, insectos, pienso, etc... El color de la yema oscilará entre un amarillo pálido a un verdoso o naranja intenso, ya que los pigmentos que contiene su alimentación, colorean la yema y le dan ventajas nutricionales y de sabor. 

- Tanto la clara como la yema tienen la misma cantidad de proteínas, unos 3 gramos aprox.. La diferencia está en las calorías. La yema tiene unas 60 y la clara sólo 15 aprox. 
Las proteínas del huevo son de alta calidad. Cuenta con todos los aminoácidos que el organismo no puede producir por sí solo y además se absorben con facilidad.
Uno de los pocos alimentos ricos en vitamina D. Tienen todas las vitaminas excepto la C.
Ni sube el colesterol ( en personas sanas y en cantidades adecuadas ) como se creía en décadas pasadas, ni engorda tanto ( Un huevo tiene en total unas 80 calorías aproximadamente ) ni es indigesto ( eso depende de la tolerancia de cada persona y de la forma de cocinarlo ).

- El huevo cocido es el que resulta "más indigesto" o el que "peor se tolera", debido a que la yema ( dónde se encuentra la grasa ) está coagulada y la acción de las lipasas ( enzimas que contribuyen a la digestión de las grasas ) es más lenta.












- Cuando abrimos un huevo que vamos a cocinar y observamos que tiene unas pequeñas manchitas rojas, o de color pardo... Nos pueden surgir dudas acerca de la naturaleza de esas manchitas y sobre el estado del huevo. La respuesta es muy sencilla. Son células epiteliales que se encuentran en el canal dónde se forma el huevo y no tienen ninguna importancia ni son signo de que el huevo esté en mal estado. Son perfectamente aptos para el consumo. 

- Y esos hilitos de color blanco alrededor de la yema ??? Son dos "cordoncitos" denominados chalazas, que se encuentran a ambos lados de la yema y sirven para anclarla en el centro del huevo. Normalmente sólo una de las chalazas resulta visible y nos indica que el huevo está muy fresco.

- ¿Podemos congelar los huevos?  El huevo puede congelarse, pero pierde propiedades por lo que no es recomendable. Si aún así, necesitamos o os apetece congelarlo ... La manera correcta de hacerlo es abrirlo, ponerlo en un recipiente con tapa y poner film en la tapa del recipiente.

- ¿Cómo cocer un huevo para que nos quede perfecto? Mejor tenerlo a temperatura ambiente, ponerlo luego en un cazo con agua fría y sal ( facilitará luego retirarle la cáscara y que nos quede entero ) y, desde que el agua hierva, contar 10- 12 minutos.  Luego retirarlo a un recipiente con agua fría, con lo que favoreceremos la separación de la cáscara y la clara cocida.
Si nos excedemos en el tiempo de cocción del huevo, las proteínas de la clara se degradan y al fusionarse con el hierro que contiene la yema, adquieren un color verdoso muy poco atractivo.












- ¿Como montar las claras a punto de nieve? La manera más sencilla es asegurarnos de que no contengan nada de yema y el recipiente en el que las pongamos para montarlas esté muy limpio ( sin nada de grasa ) y muy seco ( sin nada de agua). Añadirles un pellizquito de sal, que les dará estabilidad a las claras montadas y batir a velocidad máxima con una batidora de varillas hasta que estén bien firmes.

- Las preparaciones en las que podemos disfrutar del huevo son infinitas. Alimento de los más completos que tenemos a nuestro alcance gracias a la generosidad de las gallinitas.

- Las gallinas son muy sensibles. Necesitan 12 horas de luz al día para poner sus huevos, una temperatura adecuada y sentirse seguras. Les gusta saltar, estirar las alas y volar cortas distancias. Beber agua limpia y fresca y rebozarse en tierra para mantenerse libre de parásitos.
Duermen en las ramas de los árboles, su comida favorita son los insectos, aunque necesitan mantener una dieta equilibrada y también pequeñas piedritas para digerir su comida. Son aves rutinarias, muy sensibles al estrés y les encanta tener amigas y no necesitan para nada a un gallo, salvo para tener pollitos lógicamente.







Desde 2012, la ley comunitaria obliga a las explotaciones avícolas a respetar unas normas básicas que garanticen su bienestar. "Gallinitas felices". Al menos lo más posible. Que así sea!!!


Hace tiempo que conseguí hacer las paces con ese lugar que arañaba mi piel por su ausencia.
Guardar en mi archivador todos aquellos recuerdos sin rencores, reproches ni acritud.
Comprender que nadie tuvo la culpa del devenir de los hechos.
Lo que pasó, pasó y nadie pudo evitarlo.






Dejar de pedir explicaciones y nunca obtener respuestas.
Cuándo se fue, quise romperlo todo, echar a correr, liberar mi rabia acumulada y pelearme hasta con las flores que acariciaba el viento.
Me convertí en otra persona, distinta a la que siempre fui.
Mis ojos transparentaban una mente atormentada.






Perdí mis valores, mi capacidad de entrega, mi arte para ser feliz con muy poco.
Duro y con tiempo, a solas conmigo misma...
Mis ojos color miel ya no transparentan rencor.
Comprendí que no tengo tiempo para hacer del pasado mi presente.






Me despojé de prejuicios, miedos y tristezas.
Quizás por ello no me importa lo que nadie piense, quizás mañana ya no estaré aquí.
Que cada uno piense lo que le apetezca, juzgue y haga juicios de valor según su conciencia. Me da lo mismo.
Yo vivo el hoy y hago mi ley sin dañar al de al lado, siguiendo los dictados de mi piel y mi sonrisa únicamente.





Conseguí volver a disfrutar del sol, del mar, del paseo, de los árboles... Sin que cada paso que diese me recordase su ausencia y arañase mis heridas, volviendo a revivir una y otra vez aquellos momentos en los que todo lo que tenía se fue, no poco a poco, dosificado, sino en el mismo barco.





Hoy soy dueña de mi vida y de mis sentimientos.
Nadie sabe, sólo yo, lo que me ha costado recoger del suelo los trocitos desperdigados y recomponer mi alma de "Azucarillo ".

Alguna vez os ha pasado que vuestro cuerpo va por libre y actuáis de distinta manera a como actuaríais en situaciones normales de presión y temperatura?
Alguna vez pensáis: - ¿Pero por qué hice esto? ¿Por qué no dije tal cosa o tal otra si es realmente lo que pienso?
Pues ese ha sido mi día de hoy.








Hace tiempo que dejé de arrepentirme de absolutamente nada de lo que hago, no vale la pena. Lo bueno es reflexionar, caer en la cuenta de que no estamos actuando según nuestros principios y sacar lección, moraleja, para que no vuelva a repetirse.








Dirigirle la palabra y saludar a una persona que sabes que te saluda y sonríe cuándo le conviene y le apetece, que te usa a su conveniencia y cuándo le viene bien.... Es tontería. O sea, propio de tontos. Por lo cual me pregunto por qué lo hice hoy, por qué al ver a esa persona no actué como si viese un árbol, una piedra, una farola o un semáforo y  no elegí mejor a quién regalo mis sonrisas y mis buenos días.
Moraleja: " No seas tonta Azucarillo, sigue tu camino y saluda y regala tus minutos a quién te saluda con corazón, no a quién lo hace por propio interés cuándo los astros se alinean y parece que te hace un favor con regalarte sus buenos días que para nada necesitas". 







Entre lágrimas y sollozos la chiquilla de poco más de quince años decía que no podía correr más deprisa. - No puedo, me pesan las piernas, no puedo. Decía.
Y él, más tieso que un  junco y taxativo, como si en ello le fuese la vida, contestó: - Eso no es cierto!
Yo lo escuché y disminuí el ritmo de mi paso. No pude evitar fijarme en la escena del entrenador hablando de esa forma a esa pobre niña que decía estar cansada.
Pero seguí mi camino pensando que no debía meterme en asuntos en los que nadie me había llamado.
Error. 







Hubiese preferido recriminar su actitud y escuchar la seguramente mala contestación de ese insolente caballero, que no sabe ponerse en el lugar de una niña adolescente, ni sabe seguramente que las hormonas de una mujer provocan cansancio extremo en cuestión de horas. Seguro que no ha sentido lo que es el dolor de riñones, cabeza y articulaciones propio de " cuestiones femeninas" y si lo ha sentido... Le importa bien poco.
No me gustan las personas que hacen del deporte, del entrenamiento, de algo lúdico y supuestamente beneficioso y divertido, algo que genera lágrimas, algo doloroso.








Puedo comprender que para conseguir resultados, hay que sacrificarse, puesto que hace años que yo entreno y sé de sobra que sin esfuerzo no hay premio.
Pero cosa muy distinta es que no esté permitido tener un día malo.
De qué pasta están hechos los padres que consienten este cansancio extremo, estos entrenamientos sin límite, hasta sábados y domingos y alimentan esta estúpida competitividad entre sus hijos?
Son esos mismos que vemos pelearse en los campos de fútbol en partidos de alevines, insultar al árbitro y machacar a niños del equipo contrario con palabras malsonantes e improperios.
Lo he vivido en le golf, lo he vivido en el tenis y me consta en el fútbol.







Moraleja: " Cuándo veas una situación de este tipo y a un entrenador recriminando de esa forma tan desproporcionada a una niña.... Expresa lo que sientes, dile lo que piensas, sin temer el resultado de tal recriminación".
Me importa bien poco lo que ese señor, que hace del deporte extremo para niños y adolescentes su vida, piense de mí.
Sólo espero y me consuela pensar, que esa niñita hable con sus padres, encuentre comprensión y se dedique a ejercitarse en otra disciplina que no le genere ni una, digo bien, ni una sola lágrima.
Ya la vida le regalará su ración de tristezas, pero por no correr tan rápido como un imbécil dice que hay que correr... No por favor!!!





La vida del ser humano está llena de tópicos. Algunos son ciertos y otros... No tanto. Pero señoras y caballeros, muchos tienen una base más que real y es divertido fijarse y ponerlos a prueba, al menos para mí.
Mucho se ha dicho y escrito del asombroso parecido de los perritos y sus dueños. 






Está más que comprobado que los perros tienen capacidad de imitar a sus dueños, sus comportamientos, sus actitudes, su modo de caminar, relajados o nerviosos, hasta en la forma de dormir acabamos pareciéndonos, y los que tenemos perrito lo sabemos bien.






Inconscientemente, tendemos a elegir al perrito cuyos rasgos faciales tienen más similitud con los nuestros. Repito, inconscientemente.
Del mismo modo, elegimos a nuestra pareja.
Características físicas, modo de moverse, afinidad... Tratamos de encontrar genes compatibles.
Y esto, por supuesto, lo hacemos inconscientemente, nos atrae lo que sentimos como compatible, afín a nosotros.






Tendemos a juntarnos con personas parecidas a nosotros. Nuestro instinto nos lleva, según los expertos, a elegir pareja que se parezca a nuestro patrón genético con la única finalidad de perpetuarnos. Qué básicos somos al fin y al cabo!!! 






Nos gusta y atrae lo similar y parecido a lo que nosotros tenemos.
Lo divertido de esta cuestión científicamente demostrada, del parecido que acabamos teniendo con nuestra pareja, es la metamorfosis que experimentan los cincuentones y cincuentonas que cambian de pareja y su cambio lleva aparejado  un cambio en la forma de vestir, de peinarse y casi de complexión. 






Una persona que pasa de ser todo glamour y cuidar su aspecto, a un look zarrapastroso chic entrecomillado.
De vestir americana y camisa impecable a ponerse camiseta de dormir a ser posible negra con botas aptas para rebozarse en barro. Cuestión de similitud y mimetismo con nueva pareja, zarrapastrosa chic.






Una pareja que comparte vida, lo lógico es que comparta dieta y si engorda uno y en vez de piernas tiene jamones, el otro... Jamones también. 
Si lleva una vida saludable y healthy... Lo lógico, es que su pareja termine subiéndose al carro de la ensalada y el batido de espinacas con zanahorias, aún a regañadientes.






Qué básicos somos los seres humanos. Muy primarios. Fijáos y lo comprobaréis!!!
Somos pura química, muy previsibles.
Divertido profundizar y averiguar el por qué de las cosas. Insisto.... A nada que investiguemos llegaremos a la conclusión de que todos buscamos lo mismo y somos... Muy básicos.
Nos mueve el instinto de supervivencia, el tratar de perpetuar la especie. Lo dicho, básicos, primarios, sencillos, en definitiva humanos!!!


Me importa cada vez que inspiras, que expiras, cada uno de tus pestañeos o pasos a izquierda o derecha.
Si ríes, si lloras, si toses, si duermes, si sueñas, si estás inquieta.


Quisiera ser el libro abierto que contenga las soluciones a cada uno de tus problemas y hacer de este viaje una suave y mullida cuna hecha de nubes y terciopelo siempre suave para tí.






No soporto que nada te duela o dañe y quiero ser el castillo dónde siempre puedas volver, el abrigo, el abrazo cálido que siempre te espera pase lo que pase.
Quisiera ser perfecta para resolver siempre los crucigramas de tu vida, que son los míos.







Cuándo llegaste pensaba que eras un milagro. Tan pequeña, tan redondita, tan perfecta, como una muñeca que me miraba y sonreía.
Sentada en tu sillita comiendo galletas María mientras yo estudiaba Derecho Civil y Romano...
Eras tranquila y buena. Parecía que ya sabías que te había tocado una madre joven, sin experiencia, que tenía que aprender a ser madre al mismo tiempo que estudiaba y crecía ella misma.
Por eso comías con buen apetito todo lo que yo cocinaba para tí, jugabas tranquila y dormías de un tirón.






Echo la vista atrás y creo que no hubiese sabido hacerlo de otra manera. Los niños no vienen con libro de instrucciones y a caminar se aprende caminando.
Aprendí a hacer fiestas de pijamas, a llevar en mi coche a cinco ruidosas chiquillas disfrazadas de princesas, a hacer patatas fritas y tarta de chocolate y galletas, tu favorita, para tí y para tus amiguitas.
Me acostumbré sin pestañear a que me mirasen por la calle  cada vez que te ponían una vacuna y tus gritos se oían a dos km. de distancia.








Las decisiones que tomé y los caminos que emprendí o dejé atrás, siempre fueron pensando en que mi prioridad era construir una familia y que cada uno de nosotros fuese feliz en ella.
Con baches, con curvas y con rectas, creo haberlo conseguido, porque el mejor regalo que a una persona puede hacerse es... El abrigo, el cobijo y afecto. El amor incondicional que la familia le proporciona.








El mejor regalo para un niño es un hermano. Aquel que le acompañará el resto de su vida. Al que puede contar sus cosas, no como un amigo, sino como a su otro yo. 
El hermano le da lo que tiene y no lo que le sobra. El hermano llora cuándo uno llora y te acompaña en todos los momentos y sentimientos a lo largo de una vida.
A él puedes acudir sin temer que se aproveche o te utilice. A él vas cuándo estás perdido buscando el camino de regreso.
Hermano es el que acoge, asiste, ayuda, el que celebra tus triunfos de verdad y no de puertas afuera.
Un hermano no conoce la envidia, deporte nacional de España y camina al paso que tú caminas.







Así que tú, querida Flavia, eres afortunada. Y yo, lo soy por partida doble.
Tienes dos hermanas que no hace falta describir con palabras porque los que las conocen saben las virtudes que las adornan.
El tesoro de tener ese regalo de por vida es de valor incalculable.
No hay medida para valorar la suerte de contar con dos personas que pase lo que pase van a darlo todo por tí y los tuyos.
Ha quedado demostrado en momentos duros de la vida. Siendo niñas y bien pequeñas aquí todo el mundo ha dado y sigue dando la talla cuándo la ocasión lo requiere y arrimando el hombro.





Hoy que es tu cumpleaños y me he sentado frente a esta pantalla a reflexionar y echar la vista atrás... 
Creo que no ha sido fácil para mí en muchos momentos, más mi conclusión es que debería celebrar con un buen homenaje, un brindis y una fiesta, que soy madre de tres lindas personas que van a caminar de la mano toda la vida, aunque haya distancia en avión entre vosotras.
Pendientes de que todo marche como debe, de que la risa y el buen humor siga presidiendo vuestras vidas y nada le falte a ninguna de las tres.
La mejor obra de una madre, el orgullo de saber que uno puede marcharse tranquilo cuándo le toque. Ahí está quién siga sus pasos y riegue la planta que uno plantó.